TFP
Tamara Falcó Preysler, me rindo ante tus evidentes encantos. Como dijo aquel,
si no existieras, te inventaría.
Tamara Falcó Preysler, has elevado la esencia pija a lo sublime.
Tamara Falcó Preysler, a duras penas se entienden tus palabras apenas pronunciadas, tus cataratas de saliva hechas bolo alimenticio para oídos sordos... pero yo lo entiendo todo.
Tamara Falcó Preysler, bendita heredera de la estúpida impasibilidad de tu Santa Madre Isabel sin coeficiente intelectual posible.
Tamara Falcó Preysler, parodia de la parodia de la nada más absoluta, es imposible que existas.
Tamara Falcó Preysler, no puedo más que idolatrar semejante nivel de estulticia, ese hedonismo imbécil, que ni tú misma puedes llegar a entender jamás, encerrada como estás en tu impenetrable burbuja eternamente adolescente.
Tamara Falcó Preysler, te amo porque eres inalcanzable; quiero hacerte mía porque eres intangible; quiero violar la virginidad de tu cerebro; quiero penetrar esa boca de asombro permanente.