In the mix 2006 (7): Mejores discos extranjeros 1

¡Bufff! No se crean, pese a la larga lista foránea, 2006 dejará (
a priori) pocos discos realmente memorables. Pero es que hay muchos que están muy bien. Por ello, se divide este
Top 38 Extranjero en dos partes. No se me empachen.
Architecture In Helsinki Fingers Crossed
Parece que ese pop más o menos atmosférico, más o menos orquestal, más o menos desvencijado es el que marca el devenir del
indie en la segunda mitad de la primera década del nuevo siglo. Por eso se puede más o menos decir que
Architecture In Helsinki son a 2006 lo que más o menos fueron
Arcade Fire o
Sufjan Stevens a 2005. Salvando las distancias, claro, como todo lo que ha venido sonando en este año... un poco soso.
Arctic Monkeys Whatever People Say I Am, That’s What I Am Not
Believe the hype! No se puede añadir mucho más. Sean indolentes en directo, caigan mal por su insultante juventud, tengan un nombre casi tan feo como
Oasis o no logren publicar ni una puta canción más en su vida, este es uno de los discos del año. Y punto.
Basement Jaxx Crazy Itch RadioMuchos dirán que no son los de antes. Mienten. El caso es que toca cagarse en
Basement Jaxx... y lo ponen muy difícil. Se van de excursión a los
Balcanes sin traerse el típico souvenir, se siguen riendo hasta de su sombra y encima recuperan el rollito samba de sus primeros singles. La mejor emisora
dance del año.
Beck The Information
Al lorito con el señor
Hansen, que no se rinde. Lejos de los focos del
hype, sigue haciendo discos cojonudos como este. Tan sobrio como lleno de soluciones geniales y cargado de ideas. Como la de incluir un juego de pegatinas para que cada cual se fabrique su portada (la que aparece arriba es tan sólo una posibilidad)
The Blood Brothers Young Machetes
Violento, incómodo, chirriante. Bienvenidos al
hardcore del siglo 21. Estómagos delicados y gafapastosos abstenerse.
Camera Obscura Let’s Get Out Of This Country
Los alumnos de
Belle & Sebastian que ya no lo son. Superan a sus maestros con este tratado de pop agridulce y encantador.
Glasgow sigue atesorando muchísimo talento por metro cuadrado en un año muy flojo para el pop británico.
Johnny Cash American V: A Hundred Highways
Como bien dijo
Bargueño aquí, el mejor disco póstumo de 2006. Por muchos motivos. Entre otros, el respeto de
Rick Rubin a las últimas palabras del maestro
Cash. Mucho más que un intento de hacer caja con los estertores de una leyenda... que también.
Cat Power The Greatest
Chan Marshall se encierra en
Memphis con grandes músicos de estudio del rhythm and blues
del de entonces. El resultado es suave como el pelo de gata, áspero como su lengua... y deja múltiples arañazos en los oídos.
Centro-Matic Fort RecoveryYa se dijo
por aquí:
Will Johnson es uno de los hombres del año para el que escribe.
Centro-Matic es su cara más rockera y éste seguramente su mejor momento. Sólo nos falta que con la
Undertow Orchestra se marque un discazo, aunque sea en directo.
Cursive Happy Hollow
¿Es pop? ¿Es rock? ¡Qué mas da! ¡Es la hostia!
Destroyer Destroyer’s RubiesLos rubíes de
Dan Bejar. El canadiense con mejor toque y más facilidad para escupir canciones de 2006. Responsable también de los mejores temas de los
New Pornographers. Y no se lo pierdan en directo.
The Dresden Dolls Yes, Virginia
El nombre dice mucho. Puro cabaret
kraut... aunque sean de
Boston. Su mayor mérito: combinar ironía y emoción sin que chirríe.
Bob Dylan Modern TimesTítulo del año (ironía con homenaje a
Chaplin) para un
Dylan reconstruido desde hace tres discos por su insistencia en mirar hacia tiempos nada
modernos. Cada vez ahonda más en sus raíces y acabará cerrando el círculo una década de estas. Que siga la racha.
Lupe Fiasco Food & Liquor
Llamado a sustituir a
Kanye West en ese territorio poco claro (pero muy conveniente) entre el
underground y el
mainstream del rap. Mimbres clásicos, invitados de lujo (
Jill Scott,
my gawd!) y empuje.
James Figurine Mistake Mistake Mistake Mistake
Uno de los discos de electrónica del año. El techno minimal alemán y el techno pop de su propio
Postal Service funcionando como vasos comunicantes.
Final Fantasy He Poos Clouds
Tan anómalo como hermoso. Punta de lanza del sello del año,
Tomlab,
Final Fantasy se parapeta tras un arsenal de violines (tocados por él mismo) para obsequiarnos con este
ciclo de canciones basadas en Dragones y Mazmorras. Esto, claro, según el propio
Owen Pallett, canadiense que amplía su curriculum colaborando con
The Arcade Fire (¡vuelven en 2007! ¡El disco se llamará
Neon Bible!) y
Hidden Cameras.
The Flaming Lips At War With the Mystics
Irreductibles. En esta guerra mística se pelean con el rock sinfónico. Ya sin complejos de ningún tipo, por momentos homenajean a
Pink Floyd, a
Emerson, Lake and Palmer e incluso a
Alan Parsons Project ¡Qué divertido! Y no olviden que este disco incluye una de las canciones del año:
The Yeah Yeah Yeah Song
Gnarls Barkley St. Elsewhere
Ojalá todos los
hypes fueran como este.
Cee-Lo y
Danger Mouse sobrevivieron a la vorágine de
Crazy con un
peasso de disco. Va al grano, tiene una producción impecable, se puede bailar y apesta a pop por los cuatro costados.
Herbert Scale
Matthew vuelve al redil haciendo lo que mejor sabe hacer tras un estupendo divertimento con orquesta y un indigesto
Plat Du Jour. Sean cuales sean sus métodos y conceptos de trabajo o sus opiniones políticas, lo que sobresale en
Scale son las canciones.
In the mix Calexico Garden Ruin(A puntito de entrar en la selección... pero no)