Movida promovida por el ayuntamiento...

...cantaban
The Refrescos. Aunque siga sin haber playa, debiéramos cambiar aquí
Ayuntamiento por
Comunidad. Y es que
La Espe, más lista que ninguna, parece querer apuntarse el tanto del
revival para ganarse el voto cuarentón y organiza -desde noviembre de 2006 hasta febrero de 2007- un enjuague de artes plásticas, gráficas y escénicas, proyecciones, coloquios y música para conmemorar un supuesto 25 Aniversario de la Movida(arghhh!).
Según sus asesores, encabezados por
Santiago Fisas, el aniversario conmemora el
Concierto de Primavera de mayo de 1981, organizado por los alumnos de la
Escuela Superior de Arquitectura y con la asistencia de 15,000 personas. Otros prefieren fechar el incio de la Movida(arghhh!) en el
Homenaje a Canito de 1980... e incluso en la formación de
Kaka de Luxe, un par de años antes. Y otros creen que la palabreja no tiene el más mínimo sentido y, aún así, se apuntan al carro. Para gustos, colores.
Al margen del posible análisis de la caótica programación conmemorativa a la que
La Espe y sus fascistas centristas han sometido a los habitantes de Madrid y, sobre todo, de lo terroríficamente mal que ha envejecido la ciudad en ese cuarto de siglo gracias a sus regidores (comunitarios o consistoriales, de uno u otro partido), la ocasión, la nostalgia y la falta de recuerdos
movidísticos propios llevaron a este su diyéi a degustar algunos conciertos incluidos en dicha programación y celebrados en
El Sol.
Para empezar el de
Antonio Vega (que unos días antes no quiso pasarse por otro homenaje que le rendían) con la colaboración de su primo
Nacho García Vega (no confundir con el
torturado-cantautor-yonqui-plúmbeo-recién-amigo-de-Bunbury) y el gran
José Ignacio Lapido. Antonio está que da penita verlo, sí, pero se marcó dos horas de concierto sin desafinar ni una nota, dirigiendo a una suculenta banda y marcándose sus punteos.
Lapido apenas apareció para dos temas (uno
El sitio de mi recreo; el otro su propio
Humo) y el-segundo-Vega-de-Nacha ejerció de presencia
farlopera entrando atropelladamente en el escenario al muy embarazoso grito (imagínenselo casi a lo
Leticia Sabater) de
¡Hola Compis! para marcarse unas cancioncitas de las que compuso -alguna incluso buena, como
Asustado estoy- para
Nacha Pop. Acabaron los tres juntitos con -
but of course- una
Chica de ayer bastante deslabazada.
Para seguir,
Rubi con unos
Casinos de luxe entre los que se encontraba
José María Guzmán. Sí, el de
CRAG y
Solera pero también el de
Cadillac. Gritona, aún sexy y encantadora, rescatando todo lo que el público (edad media, 40) quería que fuera rescatado e incluso debutando temas de un homenaje a
Françoise Hardy que, dice, publicará próximamente.
¿Qué tal
Corcobado? Pues mejor que nunca, oigan, apelando si hacía falta (que la hacía y se le agradeció) a
Spacemen 3 (antológica versión del
Walkin' With Jesus)
, Demonios Tus Ojos o
Chatarreros (mención especial a dos trentones de gafas y largas greñas que las corearon emocionados y abrazados entre sí) para redondear un conciertazo en el que cayeron varias y buenas de canciones de su último disco, destacado -
en este su blog- como uno de los mejores de 2006. Antes estuvieron
Antonio Bartrina y su
Malevaje con los tangos de siempre y sin merma vocal apreciable.
Por desgracia, éste su diyéi se perdió por enfermedad a la
Alianza Maga-Coppini que, según otros asistentes, estuvo bien bonita. Sniff.
Pero sí llegó a
Fernando Márquez El Zurdo -o
La Mueca, nombre adoptado para sus últimas aventuras- quien, rodeado por
Charlie Caramelos Mysterio y otros notables y no tan notables músicos, arrancó acompañado únicamente por un timple canario y fue paulatinamente ampliando acompañamiento y abriendo repertorio. Para los nostálgicos cayeron entre otras
En cualquier fiesta de
La Mode,
Música moderna de
Pop Decó (a éste su diyéi le hubiera encantado escuchar de este disco la versión de
Sólo soy una persona de
Mecano),
La pluma eléctrica de
Kaka de Luxe, un homenaje a
Carlos Berlanga con
Llegando hasta el final o esa sorprendente relectura
latinblues del
Tiempos nuevos, tiempos salvajes de
Ilegales. De las más recientes, estupenda la vainiquera
Una cicatriz. Y del
Zurdo destacó
su actitud a veces desafiante, otras tímida, otras arrogante y otras entregada. Pero siempre insobornable.
Como diría el propio
Zurdo, algo así como
La Exposición Internacional de los 80.¡Qué movida!
In the mix Vainica Doble Coser y cantar