¡Ay dios mío! ¡El horror! ¿Vieron ustedes el otro día la gala de los Premios de la Música? Espero, por su higiene mental... que no. Éste su diyéi compartió semejante despropósito catódico con Moblog y Gastrónomofurioso y aún se frota los ojos y colecciona supuestos dejavús igualito, igualito que ante una pesadilla chunga... ¿Fue real?
Eso sí, el guión se plegó a los oscuros intereses de la $GAE orquestando un lamentable espectáculo futurista que mostraba un planeta Tierra -del año dosmilypico- en el que la música estará muerta por culpa de la escalada creciente de la piratería, bla, bla, bla... Dicho espectáculo -que casi hizo buena la bochornosa aparición de Animalario en los Premios Goya- parecía una mezcla de clase práctica de Primero de Arte Dramático, oscuro cabaret de bar de copas de barrio y trasnochado vodevil en el que el actor ejecuta ante su audiencia más homófoba todo el repertorio de tópicos homosexuales para que rían bien contentos.
En fin, que la gala -al margen de revolcarse en los intereses eminentemente comerciales y nada creativos a los que sirve- discurrió atrozmente entre cambios de sobres de nominados, recogidas de premios atolondradas, actuaciones patéticas (como la de un ignominioso cuarteto de cuerda de cuyo nombre nadie puede ya acordarse, supuestamente gracioso, que no desentonaría en el programa de variedades del Meliá Castilla y que recordó irremediablemente a artistas tan bochornosos como Zapato Veloz) el ya apuntado horroroso sonido... y la concurrencia de personajes tan prescindibles como Pereza (¿¿Mejor Álbum Pop??) Melendi (un galardón a la Mejor Gira que tras su actuación en la entrega es aún más difícil de comprender) o Dover (hasta tres premios para el rollo bailable de las Llanos y sus asalariados).
Por desgracia, éste su diyéi no alcanzó a ver la muy criticada aparición de La China Patino ni pudo estar en ese tren que trasladó a nominados y demás grey de Madrid a Córdoba (lugar dónde se desarrolló la gala) y que algunos han bautizado como El Tren de la Risa por las sustancias que por él circulaban. Pero lo que si alcanzó a ver se puede calificar como aburrido, falto de ritmo y sobradísimo de caspa...Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

Vivir consiste en construir futuros recuerdos. Estoy preparando recuerdos minuciosos, que algún día me traerán la melancolía y la desesperanza. ERNESTO SÁBATO
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