Un disco de hardcore animoso, casi feliz, envuelto en lija. Y esto último, además de descriptivo, es literal, como quizá puedan adivinar en la foto de arriba. Algo lineal pero muy disfrutable.
Candidato firme a uno de los mejores discos de 2009 para el que les escribe. Pop electrónico-orquestal delicado y cuajadito de melodías. Eberg es el alias de Einar Tönsberg, y sus canciones han adornado alguna que otra teleserie yanqui e incluso un anuncio del Iphone. El muchacho ya ha traspasado los límites de la isla: está instalado en Londres y se apoya -y cómo- en la dulce voz de la londinense Janie Prince alias Bird. Precioso.

La papelera de reciclaje de Von, el primer, fallido y poco conocido disco de Sigur Rós. Una marcianada al cuadrado: las canciones de los Sigur son desfiguradas hasta lo irreconocible por paisanos como múm, GusGus, Curver o Biogen.
Último disco hasta la fecha de este grupo divertido, chirriante, gamberro y extraño a partes iguales. La portada se convierte -se lo juro- en una especie de tricornio ideal para epatar en una fiesta de disfraces. Lo edita 12 Tónar, sello de la tienda de discos de igual nombre. No dejen de visitarla si acuden a Reykjavík: los atentos empleados les recomendarán discos que podrán escuchar en una habitación con cómodos sofás mientras degustan un café cortesía de la casa. Igualito que por aquí, vaya.
Los dos discos de estudio del grupo en el que militó Björk (y Einar Orn) antes de la formación de los Sugarcubes. Post-punk con sobredosis de grititos de la islandesa de esos que horrorizan a sus detractores.
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

Vivir consiste en construir futuros recuerdos. Estoy preparando recuerdos minuciosos, que algún día me traerán la melancolía y la desesperanza. ERNESTO SÁBATO
Sucursales
Lecturas compulsivas
Otros vicios