Lo mejor de la década 17: mejores discos extranjeros 2008
American Music Club The Golden AgeEl Club de la Música Americana de
Mark Eitzel volvió en 2004 con un puñado de
canciones de amor para patriotas (
Love Songs for Patriots) y proclamó 4 años después la
Edad de Oro. Con razón. En lo suyo, y lo suyo es una fascinante mezcla de
slowcore y
americana, estaban entonces mejor que nunca. Que sigan, por favor.
Cut Copy In Ghost ColoursPop electrónico irresistiblemente 80's. Y cuando se dice 80's, se quiere decir 80's. Una colección suelta, divertida, positiva y... 80's. Para superar con creces su debut los australianos se entregaron a las buenas artes de la media naranja de
James Murphy en
DFA:
Tim Goldsworthy. Y la mezcla estalla en canciones tan irresistibles como
Hearts on Fire.
Fleet Foxes Fleet FoxesFolk pastoril, pop barroco, armonías clásicas del eterno verano californiano. El disco sutil y gafapastista de la temporada, el que quedó en los primeros puestos de casi todas las listas más
cool. Pero es que el
jodío es muy bueno y encima incluye la mejor canción del año:
White Winter Hymnal.
Foals AntidotesUn huracán imparable de
afroindi,
dance-punk y rock matemático. El secreto -y el énfasis- está en el ritmo, como en una parte importante de la mejor música de esta década que se nos acaba. Imparable el disco pero, sobre todo, en directo. Lo sabe hasta
Cassius.
Friendly Fires Friendly FiresFriendly Fires, más cerca de
Franz Ferdinand que de
Foo Fighters. Pero tampoco tanto. Esto es puro dron para bailar, y un tratado de pop y rock cadenciosos:
nu-rave,
post-punk, shoegaze, synthpop y hasta ecos de
Madchester. En el debut de estos ingleses -lleno de ideas sonoras y rítmicas- hay desde batucada hasta guitarras psicodélicas. Exuberante y voraz. Para saltar a la piscina.
The Gutter Twins SaturnaliaMark Lanegan ha sido, con toda probabilidad, el tipo más currante de este negocio en la última década. En solitario, con
Isobel Campbell, con
Soulsavers, con
Queens of the Stone Age. Desde que apareció en los discos de
Twilight Singers, se esperaba su colaboración con
Greg Dulli. Y por fin se hizo efectiva en forma de estos
gemelos del desagüe. Raciones generosas de rock cavernoso en la garganta de dos de los mejores vocalistas de los últimos 20 años largos. Intenso.
Lambchop OH (ohio) / (other) OHioLo de este hombre no tiene nombre. Bueno, sí: genialidad. 15 años después de su debut, la música de
Kurt Wagner se resiste a la clasificación. La raíz, sí, está en el
country, pero desde ahí la cosa se dispara en muchas direcciones, casi todas buenas. Y emocionantes. Aquí, con un punto más de velocidad de lo habitual. La edición
deluxe incluye un minielepé con preciosa versión de
Cohen.
The Last Shadow Puppets The Age of the UnderstatementLa otra válvula de escape de
Alex Turner de los
Arctic Monkeys, a duo con su amiguete
Miles Kane. La que le emparenta con
Scott Walker, con
Ennio Morricone, con los
Love de
Forever Changes... y con
James Ford de
Simian Mobile Disco en la producción y el gran
Owen Pallett como arreglista de las cuerdas que dominan el sonido del disco. Grandilocuente con matices.
Mogwai The Hawk is HowlingPara muchos, casi todos, el mejor disco de
Mogwai en estos 10 años fue el primero:
Rock Action (2001). Pero resulta que otros nos quedamos con el último. Quizá porque es el más bonito. O porque abre una nueva vía para la música supuestamente estancada de los escoceses: más contenidos aquí que nunca; sin rastro de esos crescendos casi gratuitos que se han ido adueñando de entregas anteriores. Optimista que es uno.
Nada Surf LuckyNada Surf es el típico grupo que parece esfumarse al hacer memoria colectiva. Uno se pregunta cómo puede pasar desapercibido un disco que contiene las dos tremendas canciones que lo abren:
See These Bones y
Whose Authority. Seguramente el mejor álbum del trío desde su fantástico debut,
High/Low (1998).
Portishead ThirdEl
Third, más de una década después del
Second (
Portishead, 1997) si no contamos su glorioso disco en directo. Y el caso es que da lo mismo. El tercero no es sólo mejor que el segundo sino que es, como mínimo, equiparable al debut. Y con una evolución marcada, necesaria (11 añitos son 11 añitos) y fantástica. Electrónica seca, primitiva y dura para arropar la voz única de
Beth Gibbons.
The Rip,
Nylon Smile,
Machine Gun... Digan obra maestra sin miedo: lo es.
South San Gabriel / Centro-Matic Dual HawksYa que queremos caldo, mejor dos tazas. Uno de los grandes del rock americano,
Will Johnson, reúne sus dos proyectos bajo estas
águilas duales que saben a triunfo doble. Aunque, en realidad, los dos grupos tienen idénticos componentes, los conceptos tras ambos son muy distintos.
Centro-Matic, fiero.
South San Gabriel, reposado.
Will y amigos brillan en ambos; y en los dos casos, éste es seguramente su mejor disco.
Spiritualized Songs In A & E Jason Pierce ha conseguido completar una década capicúa, terminándola igual de bien que la empezó.
Let It Come Down (2001) era un gran disco de bajón, como su nombre indica, y
Songs In A&E es el subidón tras una temporada -literal- al borde de la muerte. La resurrección es fascinante, con canciones gloriosas y medicinales del calibre de
Soul on Fire envueltas en curativos arreglos de cuerda.
TV on the Radio Dear ScienceTV on the Radio para (casi) todos los públicos. Curiosamente, su música no se resiente ni un ápice. Es más, su forma oblicua de entender el rock... casi que gana. El disco urgente y (aparentemente) feliz de los más modernos de
Brooklyn.
Vampire Weekend Vampire Weekend
De
Brooklyn al
Upper West Side de
Manhattan con otros chicos modernos
. Aunque lo suyo fue poner en órbita el dichoso
afroindi. Entiéndase
dichoso en la acepción de
dicha. Porque todas sus canciones rezuman alegría; también falsa sencillez
, porque hacerlo así, amigos, no se equivoquen, no es fácil.
Tampoco llenar un disco con tanto tema aprovechable. Suculento.