Lo mejor de la década 18: mejores discos españoles 2008
Bien, quizá alguien esté buscando por aquí el disco de Russian Red... a ver... estoooo... pues no, parece que por aquí no anda... ¿era de 2008?
Extremoduro La ley innataOtro disco conceptual de
Extremoduro. Introducción, 4 movimientos y Coda ¿A que suena fatal? Olviden los prejucios: nada más lejos de la realidad. De largo, su mejor álbum desde
Argila Mmmmmm... ¿Su mejor trabajo hasta la fecha? Queda dicho. Apunten: arriesgado, líricamente impecable, entretenidísimo y plagadito de sorpresas ¿Alguien da más? Su
Dulce introducción al caos es seria aspirannnnte a mejor canción del grupo, punteo clásico inclusive. Y la
Coda flamenca es la caña.
Klaus & Kinski Tu hoguera está ardiendoÉstesudiyéi les descubrió en uno de esos
Live in the living o
Concierto a domicilio. Y se sorprendió por su falta de escrúpulos sonoros. Pese a lo que en principio -y sólo en principio- transmite la voz
susurrosa de
Marina Gómez Carruthers, son unos
indis... pero raros, que no le tienen miedo a
Rockanrolear -
Alejandro Martínez Moya es un espléndido guitarrista y le gusta dejarlo claro- pero tampoco al bolero (
Mengele y el amor) o al country en plena
Autovía de Albacete. Otra cosa que les separa del pelotón
indi: su facilidad para el humor. Se declara desde ya
Nunca estás a la altura como Mejor Canción Española de 2008.
Lapido Cartografía¿Y cuál es el mejor disco de
José Ignacio Lapido? Pues este mismo. O
En otro tiempo, en otro lugar (2005). O quizá
Música celestial (2002). A su modo -serio, intenso, conciso-,
Lapido ejemplifica el triunfo de la constancia, de la voluntad, del rigor. Y en esta
Cartografía (un completo mapa del alma) se muestra más accesible, melódico y certero que nunca. Parece haber encontrado definitivo acomodo musical y lírico; empieza a oler (muy bien) a clásico gracias a canciones como
Cuando el ángel decida volver,
En el ángulo muerto (fantástica también la versión de
Miguel Ríos en su último disco,
Solo o en compañía de otros) o
Escala de grises. Maestro.
Nudozurdo SintéticaTendiendo puentes entre el
kraut y el
postpunk más oscuro y apetecible. Y, de paso, recuperando el espíritu del
underground madrileño de los primeros 90. A veces pecan de exceso de intensidad, pero en estos casos es mejor intentarlo y pasarse que quedarse corto. Sobre todo, porque en ese trayecto es donde se suele encontrar lo que verdaderamente merece la pena. Canciones como
Mil espejos o
Kamikaze lo demuestran.
Vetusta Morla Un día en el mundoEntre la estrepitosa y tremendamente significativa indiferencia de medios como
Rockdelux y el absurdo acoso y derribo de talibanes del
indi como
Jenesaispop (ardua tarea, decidir qué es y qué no es, ese
o conmigo o contra mí tan
Aznarista), el disco de
Vetusta Morla se acaba imponiendo por lo que es, por su tremendo nivel de canciones. A tomar por el culo las etiquetas.
ES un jodido discazo y, encima,
Sálvese quien pueda salvó en efecto en más de una ocasión la vida a
éstesudiyéi. Si tienen dudas, no dejen de verles en directo.