pistolas ficticias
Semana para decepcionarse y flipar con la
Alicia de
Burton, descubrir el tallarín plano y ancho en un
chino para chinos, reencontrarse con la descacharrante imagen de los vídeos de
Hall & Oates (el rubio atractivo y el moreno... con bigote), toparse con un pasado (sólo medio) olvidado, hacer fotos por la calle como un poseso turista japonés, empezar a preparar un importante aniversario, olvidar un cumpleaños no menos importante... y hasta disfrutar con dos conciertos de grupos españoles de alto standing. Uno detrás de otro y en el mismo espacio:
El Sol brilla de nuevo.
Lüger petaron la sala de amigos y admiradores ansiosos de enfrentarse al concierto que ejerció como presentación de su disco (homónimo) adquirible en hermoso vinilo
escribiendo a esta dirección y descargable de forma gratuita
aquí. Y lo visto y escuchado dejó huella importante en
Éstesudiyéi. Vaya por delante: el
chalao de
Diego Veiga debería operarse su parafilia con la parafernalia nazi y concentrarse en esa otra obsesión filogermana mucho más interesante y sana: la
Kosmische Musik.
Lüger -es un gustazo, oiga- conmemoran los sucesos gozosos de la comuna
Kraut (ya saben:
Can,
Neu!,
Faust,
Amon Düül...) pasándolos por tamices de diverso grosor psicodélico,
space rock, ambrosía industrial,
noise y otras hierbas cósmicas y repetitivas igualmente nutritivas.
Si su disco es un bonito homenaje a las estructuras circulares, en directo el círculo se abre más -si cabe- sobre los loops paridos desde los sintetizadores de
Mario Zamora. El doble azote rítmico de
Raúl Gómez (batería convencional) y
Fernando Rujas (a hostias con planchas de metal, platillos rajados, panderetas disfuncionales y otras maravillas) lleva en volandas los mantras vocales y espasmos guitarreros del mencionado Veiga, en permanente confrontación con el bajo de
Daniel Fenández. Seguros de la potencia de sus crescendos y sabedores de los orgasmos que provocan los estallidos de sus canciones, en el concierto las canciones se alargan buscando prolongar la erección de los presentes: músicos y público. El problema es que el listón quedó tan alto en la hora escasa (sólo por tiempo, la satisfacción fue bien larga) de concierto, que los quince minutos del bis quedaron algo desdibujados. Pero el calificativo ha de ser aplastantes; más, teniendo en cuenta lo poco que de momento han tocado en directo.
Y si
Lüger redondearon el jueves, el viernes asaltaron el mismo escenario
Amigos Imaginarios con la sana intención (se lo cascaron entero) de presentar sus
Muñecas rusas. El grupo sonó de escándalo ante un Sol (pena, penita, pena) bastante más vació del que recibió a
Lüger. Seguro que usted también se lo perdió, entonces. Peor para usted, amigo. El quinteto echó chispas a la manera (salven todas las distancias que quieran) de la banda del
Dylan eléctrico del 65/66 o la
E Street Band que presentó el
Born to Run. Más o menos. Y con esto no se pretende exagerar, solo establecer una comparación más válida por el regustillo que por acoso y derribo a la leyenda. Evidentemente.
Lo que hace estar relajado.
Amigos Imaginarios -dícese de
Santi Campos (voz, guitarra),
Sebastián Giudice (batería),
Jesús Montes (bajo),
Ester Rodríguez (voz, guitarra) y
Charlie Bautista (teclados, voz)- exhibieron oficio, compenetración y un repertorio ya largo de intenciones y canciones -a destacar, por ejemplo,
Disco del mes- ancladas al rock y al pop clásicos pero siempre con una brizna de inspiración original y poco oída por estos pagos.
Dos entes autónomos -madrileños- que se crecen en el escenario -como los buenos- y son capaces de hacer callar a la -poca o mucha- parroquia que se acerca a -menos mal- escuchar con paciencia y atención lo que se desarrolla sobre el escenario ¿Algún punto en común entre ellos? Por lo menos dos, y cada uno sorprende en uno de ellos: al menos hubo un apoteosis ruidoso y una canción con elaboradas armonías vocales en cada concierto ¿Conclusiones? Pónganlas ustedes que
Éstesudiyéi no está por analizar tanto lo que le gusta. Y se hace tarde.
In the mix Lüger Lüger
In the mix Amigos imaginarios Muñecas rusas