El fuego en el cielo
Como decían
Deep Purple en su
Smoke on the Water, sí:
the fire in the sky. O, aún mejor, en el paraíso. El fuego prodigioso en los billares (vamos, en la arcade) o, sin ir más lejos, en el
Monte do Gozo de
Santiago de Compostela. Con gozo, y con mucho retraso, llega esta necesaria crónica de un incendio gozoso, de esa mezcla de explosión e implosión que los canadienses manejan cono nadie. Espacios abiertos por los que circulan libremente sus emociones grabadas a fuego. Si en
Funeral el terror de la muerte reventaba en placeres expansivos y la
Neon Bible no cesaba de emitir luz negra cegadora,
The Suburbs lleva las zonas residenciales al puro centro de la ciudad sin grandilocuencas pero, ay, con la pasión algo apagada. Da igual. Resulta que las canciones de estos suburbios se suman sin mayores problemas de traslación a un directo con esa energía a la vez épica, emo y feliz de
Arcade Fire que conquista por igual a suburbanos, poligoneros, pijos, indis, chavalotes de barrio o padres de familia. Pregúntenle si no a los que coreaban todos esos
a-a-a-a-a's que los de
Montreal (des)controlan a la perfección. Como cantó Serrat:
hoy el noble y el villano, el prohombre y el gusano bailan y se dan la mano sin importarles la facha. Porque esta
Fiesta, y no se habla precisamente del Xacobeo, era tan para todos como exclusiva. Y así todos la gozamos, exclusivamente. Concierto del año como mínimo. Amén.